jueves, 26 de febrero de 2015

Reflexiones antes de ser desaprovada.


Una de las estupideces más grandes que he escuchado es que la estúpida era yo.
Divertidisímo. Hasta el día de hoy me sigue causando gracia.
¿Cómo hay quien tiene la capacidad de hacer tal afirmación? 
Yo no doy por sentado que estúpido es el otro. Eso sería estúpido de mi parte.
Y no me creo tan estúpida como para elaborar esa estupidez.
Pero ahí va el encanto del estúpido: no saberse estúpido. 
Estúpido/a: Necio, falto de inteligencia. La RAE, afirmando estupideces.
Si ser ignorante es lo mismo que falto de inteligencia, soy una estúpida.
Yo ignoro, muchísimo, pero la inteligencia es algo mucho más genial que saber un par de datos curiosos. Lo que a veces me preocupa son los motivos que me llevan a ignorar.
Ignoro, en la mayoría de los casos por falta de atracción hacia ese conocimiento nuevo, expuesto, listo para ser digerido por cualquiera que sepa leer. No me atrae saber eso masticado, baboseado, escupido y depositado en mi boca con el mismo objetivo que tuvo el "no-ignorante" anterior.
Lo que no ignoro, en cambio, es placer. Lo que elijo saber, es placer.
Lo que me atrae, me seduce, no se deja masticar y escupir, es algo que siempre, sin lugar a dudas me va a dejar estúpida, ignorante, falta de inteligencia, porque siempre tiene más para ofrecer, porque es infinito, nunca voy a poder jactarme de que lo conozco, de que lo mastico, lo SÉ. El resto de las cosas, las que uno sabe por el sólo hecho de ser, son las que permiten poder elegir qué saber y qué ignorar de ahora de más. 
Y aprovecharlo, no es precisamente de estúpido. 

viernes, 13 de febrero de 2015

jueves, 22 de enero de 2015

[MANIFIESTO DEL INÚTIL]

Hay que escalarse desde las rodillas y mecerse como la última gota de piel sobre la cabeza evaporada. Recordar que al rededor de la mirada no se puede hurgar en ningún sentido. Tu vida no es más que un ramaje de huesos despeinados. Cualquier sonido que emitas se convertirá en astilla, y la astilla se encorvará como la memoria en un búsqueda de un instante límpido. No pretendas levitar cerca tuyo porque el maremoto de suspiros nasales te arrastrará al subsuelo. Estáte atento, muy atento, para prevenirte de caer en ondas, como danzando por la gravedad. Es mejor hundirse erecto, como un mísero escarbadientes que sólo existe para dar un orificio al suelo. A penas abras los ojos el mundo será triángulo puntiagudo, y se doblará hacia vos para escarbar en tus pupilas todo halo de gratitud. Cuando quedes vaciado de curiosidad, tus pies van a diluirse como polvillo por el aburrimiento de estar hincados siempre en el mismo lugar. Tampoco pretendas construir con tu respiración capas de aire congelado para esconderte del invierto como dentro de un iglú. Todo momento se disfrazará de primavera, y tus venas, como el pelaje de un erizo, emergerán hacia la realidad desgarrándote la piel. Cuando quieras descansar, los poros serán embudo, y el rocío húmedo ahogará el intento de continuar. La saliva se condensará debajo de tu lengua como en piedras de sal. Y cada palabra que pronuncies va a secarte hasta petrificar tu boca, tu cuello y hacia abajo el cuerpo entero. En medio de la ciudad sólo serás la efigie en donde se posan en la noche los cuervos a granzar. El toldo que reúne a los lingeras a decidir quién hará de tu sombra la limosna del día.

Y así cada momento llegará a su fin.
Recordándote tu inmensa inutilidad.




"El nudo"
Valentina Nicanoff.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Estúpido es pensar que el estúpido es otro.
I-m-going-just-now-ana.

miércoles, 27 de agosto de 2014

La luna sale a caminar siguiendo tus pupilas.

Cuando amanece, 
tu lindura, 
cualquier constelación 
se pone insegura. 

Tu belleza 
me llena de mañana 
y me da de comer 
durante toda la semana 
tus ojos son magos, 

los abriste 
y ahora las montañas 
se reflejan en los lagos, 
la verdad absoluta es 

viernes, 4 de julio de 2014

Ya es mañana


Te espero 
como el campo a la lluvia
en los veranos secos y áridos
donde el sol no es amigo
y quema, perfora
lo más profundo de la piel,
el barro de mis manos secas.
Te necesito
como se necesitan esas cosas
que no podemos explicar,
el silencio, la oscuridad,
el descanso, un beso,
la paz de un abrazo húmedo
y asfixiante de amor.
Te busco
como preso a la libertad
como perro siguiendo 
el olor que llega a su cerebro
y atraviesa cada neurona,
cada axón, 
apoderándolo de deseo,
de vida.
Te deseo
como sólo se desean 
los secretos más profundos
más íntimos, más lujuriosos
que una mente puede sentir
al pensar en la piel de otro.
Te quiero
cómo sólo yo puedo hacerlo,
entera, profunda, honesta,
toda, con cada pelo,
cada átomo,
cada impulso que pasa
por cada nervio
de mi cuerpo, 
te quiere. Todo.

lunes, 30 de junio de 2014

Te extraño.

Sencillos deseos.

Hoy quisiera tus dedos escribiéndome historias en el pelo
y quisiera besos en la espalda
acurrucos
que me dijeras las más grandes verdades
o las más grandes mentiras
que me dijeras por ejemplo
que soy la mujer más linda del mundo
que me querés mucho
cosas así
tan sencillas
tan repetidas,
que me delinearas el rostro
y me quedaras viendo a los ojos
como si tu vida entera dependiera de que los míos sonrieran
alborotando todas las gaviotas en la espuma.
Cosas quiero como que andes mi cuerpo
camino arbolado y oloroso,
que seas la primera lluvia del invierno
dejándote caer despacio
y luego en aguacero.
Cosas quiero como una gran ola de ternura
deshaciéndome
un ruido de caracol
un cardumen de peces en la boca
algo de eso
frágil y desnudo
como una flor a punto de entregarse a la primera luz de la
mañana
o simplemente una semilla, un árbol
un poco de hierba
una caricia que me haga olvidar
el paso del tiempo
la guerra
los peligros de la muerte.