¡Feliz día de los enamorados, Mami!
¡Gracias hija, sos muy dulce! Igualmente.
Igualmente, no. Pero gracias Ma.
Bueno Ana, vos estás enamorada. Enamorada de la Vida.
¡Qué arte ser Madre!
Debo confesar que si hay algo que siempre odié de mi Madre
es que cuando, en mi afán de ordenar y desprenderme de las cosas innecesarias,
no podía encontrar algo que era de suma importancia para mí, mi Madre
por motivos inexplicables, siempre me había estado mirando cuando guardaba ese
objeto en particular. Entonces me decía, sin que yo preguntara absolutamente nada:
"Hija, lo dejaste allá".
Sí mamá, estoy enamorada de la Vida.
Gracias, por la Vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario