Iban tres por un camino,
merendeando y muertos de hambre.
Iban muertitos de sed y al agua la iban pisando.
Se encontraron un cerezo cargadito de manzanas,
le tiraron una piedra y cayeron avellanas.
Al ruido de las castañas, salió el hombre del peral.
'¿Quién a visto comer uvas siendo mío el melonal?'
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