La luna se reía
mientras el sol tocía
porque las estrellas repetían
todo lo que yo decía..
Cuando yo dejé de hablar
la luna se puso a aplaudir
y así se escuchó al mar
con una ola interrumpir.
Los peces se pusieron a volar,
¡Era tanta la felicidad!
Los pajaros a caminar
y yo me tenía que mojar.
Cuando me metí al cielo
estaba todo calentito,
las nubes eran de helado
y de mi color favorito.
Los peces me contaron
lo fresquito de la tierra
y los pájaros camiando
iban moviendo las piernas.
Yo con mis patitas
me toqué las orejas
me agarró uan risita,
vi volar a una coneja.
Me parece que se alarga
esta historia de mi mundo
para que vean que no soy mala
y que no los aburro.
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